¿Cuándo vender mi empresa? Laberinto de dudas y posibles respuestas.

11 may ¿Cuándo vender mi empresa? Laberinto de dudas y posibles respuestas.

laberintoNormalmente antes de cuestionarse sobre el valor de la empresa, el primer interrogante es preguntarse si se está o no en el momento ideal para realizar la venta, ya que de esta respuesta va a depender en gran parte el valor de la compañía.

El valor de una empresa en marcha no depende del valor de sus activos, éste se encuentra relacionado con el valor presente neto de su potencial de generación de flujo de caja futuro. En este orden de ideas, el mejor momento para vender una empresa será cuando mejor se encuentre, ya que en ese instante contará con unas excelentes proyecciones. Pero, ¿Venderíamos nuestra empresa en su mejor momento?

Lo que sucede es que cuando la empresa no se encuentra bien y  tiene serios problemas de flujo de caja para cumplir con sus obligaciones operacionales y financieras, los empresarios piensan que una de las salidas puede ser la venta de la misma. En este caso las perspectivas serán negativas, constituyéndose en el peor momento para vender.

En mi experiencia acompañando a numerosas empresas en estos procesos, he logrado evidenciar que el factor que más motiva a vender las empresas o porcentajes de participación de las mismas, son las diferencias entre sus socios fundadores o entre los miembros de las diferentes generaciones de la familia empresaria. En estos casos, si las diferencias son definitivamente irreconciliables, puede ser un momento adecuado para vender, valorando la empresa sobre unas bases muy aterrizadas y conservadoras, con el propósito de llegar a un valor justo para las partes en desacuerdo.

En algunas ocasiones aparecen “de la nada” ofertas de compra por parte de la competencia para generar sinergias y/o ampliar sus mercados. Este puede ser un momento muy interesante para vender, sobre todo si dicha oferta proviene de un competidor importante al cual si no se le vende, puede en el mediano o largo plazo disminuir nuestra participación del mercado o lesionar nuestros márgenes de rentabilidad, lo cual finalmente disminuirá el valor de nuestras empresas, colocándonos en una situación cada vez más desfavorable.

El laberinto de dudas y posibles respuestas es apenas lógico, lo que está en juego son años de esfuerzo y dedicación, sumados a una historia llena de aprendizaje y valiosos clientes. Es fundamental contar con una firma que nos apoye objetivamente y nos represente frente a los potenciales compradores. No podemos darnos el lujo de cometer errores vendiendo nuestra empresa, aquí no existen segundas oportunidades.

Hermann Stangl

Valoración de Empresas y Marcas

info@stangl.com.co

 

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