El Arte de la Valoración de Empresas.

03 may El Arte de la Valoración de Empresas.

herman

Todas las empresas van construyendo una propia curva de aprendizaje a partir de sus continuas decisiones. Éstas normalmente se realizan gracias a procesos de investigación y planeación, o sencillamente se hacen de manera intuitiva. El proceso final es el mismo, “ensayo, acierto y error”. Siempre se puede corregir el rumbo y ajustar las estrategias.

Pero cuando se trata de vender la empresa, la oportunidad es única. Vender la historia, los sueños cumplidos, los clientes, los procesos y el prestigio ganado con el esfuerzo de tantos años no ofrece segundas oportunidades, se vende una sola vez. Esta es la razón por la cual las decisiones más difíciles a las que se enfrenta cualquier empresario, giran siempre en torno a la posible venta de su compañía.

 ¿Cuándo vender mi empresa?

¿Cuánto vale mi negocio?

¿Será el momento adecuado para vender mi compañía?

Estas preguntas se convierten en interrogantes muy complejos de  resolver adecuadamente, sino se cuenta con un acompañamiento especializado que realice los estudios del caso de manera sería, objetiva y realista.

El proceso de valoración de una empresa es un tema bastante complejo y muy subjetivo. De acuerdo con nuestra experiencia, más del 80% del proceso de valoración corresponde a lo que denomino “el arte de la valoración” y tan solo, menos del 20% del mismo, tiene relación con aspectos técnicos tales como la contabilidad, los modelos en hojas electrónicas, los estados financieros, la estadística y las variables económicas, entre otros.

Al momento de valorar una empresa, es fundamental tener presente que su valor está en relación con los proyectos de vida de sus socios, con quién se interese por ella, cuándo y para qué desean comprarla o invertir en la misma. Una empresa posee un valor diferente para los socios actuales, frente al que puede tener para quienes por alguna razón muestran interés en ella. Todos estos aspectos, sumado a los supuestos empleados, hacen parte de lo que denomino “el arte de la valoración”.

El valor de una empresa se calcula trasladando a Valor Presente Neto su Flujo de Caja Libre Operacional Proyectado. Este flujo corresponde al dinero que queda disponible para los acreedores financieros y los socios, una vez atendida la operación de la empresa, es importante no confundir este concepto con las utilidades, ya que estas últimas no tienen en cuenta las amortizaciones, ni las inversiones en capital de trabajo y en activos.

Es posible encontrar empresas que entre más venden, menor es el valor.

La tasa de interés que se utiliza es la que técnicamente se conoce como Costo de Capital, la cual se calcula ponderando, de acuerdo con la estructura financiera de la empresa, las tasas de interés de los pasivos financieros y el costo del patrimonio de los propietarios. Desde el punto de vista del proceso de valoración como tal, este es el cálculo que requiere más técnica financiera, no solo por la complejidad del mismo, sino también por el fuerte impacto que tiene sobre el resultado final del valor de la empresa.

Antes de tomar definitivamente la decisión de vender una empresa, es recomendable realizar un estudio que determine su verdadero valor de mercado y que a la vez permita estructurar una estrategia efectiva encaminada a que la venta o la adquisición sea un buen negocio para las dos partes, quien vende y quien compra.

 

Hermann Stangl

Valoración de Empresas y Marcas.

info@stangl.com.co

Sin comentarios

Deja un comentario